Qué es y cuáles son los requisitos para ser guía de montaña en España

En España, la profesión de guía de montaña ha evolucionado muchísimo en los últimos años, y a día de hoy, ha cambiado tanto la percepción que puede tener la gente acerca de esta profesión, como la manera en que los guías de montaña ejercen su profesión.

En este artículo quiero profundizar sobre esta profesión, qué requisitos se necesitan para poder ser guía de montaña y las diferentes asociaciones que existen en nuestro país. 

 ¿Qué es un guía de montaña?

Una persona que ejerce como guía de montaña, es un profesional que conduce a personas o grupos por terreno de montaña, ya sea realizando tareas educativas, desarrollando un entrenamiento específico o acompañando a las personas a cumplir sus objetivos. Dispone del conocimiento y técnicas de seguridad para poder ejercer su actividad sin ningún tipo de problema, pero además, es un gran conocedor de la flora y fauna del territorio, de la orografía, de supervivencia, etc.

El trabajo de un guía no se basa únicamente en acompañar a las personas. Es un oficio que exige estar en buena condición física, bien informado y estar al día de las técnicas de seguridad, así como del material utilizado.

En general, el guía debe:

  • Crear y definir una buena planificación de la actividad a desarrollar. Definir puntos críticos, salidas de emergencia, tiempos, distancias, peligros.
  • Minimizar los riesgos en cualquier salida y garantizar la seguridad del grupo.
  • Conocer y prever los cambios meteorológicos puedan existir
  • Evaluar constantemente el estado de sus clientes y adaptar la salida en función de su criterio.
  • Adaptarse a los imprevistos de un terreno cambiante

Aparte de estos puntos importantes, la responsabilidad del guía lleva intrínsecamente otras competencias de gestión de personas. En una salida, independientemente de la dificultad, el guía debe empatizar con sus clientes, conocer su estado, sus miedos, debe gestionar las dudas y saber motivar en cuando sea necesario. Y por supuesto, saber compartir y disfrutar de las alegrías del momento.

En definitiva, el guía de montaña debe ser una persona apasionada por lo que hace, con mucha experiencia personal que le permita hacer su trabajo de forma habitual.

¿Qué hay que estudiar para ser guía de montaña?

 En España, los estudios de guía de montaña abarcan diferentes modalidades. Cada una de ellas necesita de una formación específica y de unas pruebas mínimas que se deben superar para poder acceder al curso. Son como  técnico deportivo y técnico deportivo superior. En cualquier caso, son grados medios y grados superiores que solo se pueden cursar en algunos institutos específicos.

Las diferentes modalidades de guía de montaña son:

  • Guía de barrancos o técnico deportivo en barrancos (TD2)
  • Guía de media montaña invernal o técnico deportivo en media montaña (TD2)
  • Guía de escalada o técnico deportivo en escalada (TD2)
  • Técnico deportivo superior en escalada (TD3)
  • Guía de alta montaña o técnico deportivo superior en alta montaña (TD3)

Cada modalidad dispone de unas competencias que le limitan el tipo de actividad que puede realizar. Por ejemplo, el guía de alta montaña es el único que puede progresar por terreno glaciar y utilizar crampones. En barrancos pueden guiar por vías ferratas y descenso de barrancos. En media montaña se puede guiar por cualquier tipo de camino que no requiera de una progresión técnica con material de escalada, pero pueden progresar con raquetas de nieve.

Para poder llegar a ser guía de alta montaña, es imprescindible haber cursado la formación de guía de media montaña, guía de escalada y disponer de un currículum de actividades muy exigente (escalada en hielo, esquí, alpinismo).

Para poder acceder a cada una de las modalidades, se necesita aprobar unas pruebas mínimas de acceso. De este modo se asegura que las personas inscritas tienen un conocimiento mínimo de la especialidad. Por ejemplo, en el grado medio de escalada se necesita escalar una vía de escalada deportiva de 6c a vista, una vía de 6b desequipada, aprobar un circuito de orientación con un tiempo mínimo y recorrer una distancia con una mochila de 10 kg en un tiempo establecido.

¿Por qué debo contratar a un guía de montaña?

Esta es una pregunta mu popular y que mucha gente que no conoce este oficio me pregunta. Y para contestarla me gusta plantearla de dos formas diferentes.

Por un lado, si queremos hacer una actividad que está por encima de nuestras capacidades técnicas y/o físicas, lo más normal será contar con los servicios de un guía. Sería el caso de si queremos escalar una montaña y no tenemos ni el conocimiento ni experiencia como para poder gestionar la salida con total seguridad, lo mejor será buscar a un profesional para que nos ayude.

Por otro lado, un guía no solo te aporta la seguridad y organización de la actividad. También dispone de conocimientos del territorio, de las plantas y animales que lo habitan, tiene conocimientos de geología, de técnicas de progresión, de supervivencia. 

Una salida con guía de montaña es muy enriquecedora, y no solo vas a conseguir realizar la actividad que te propones con éxito, vas a aprender muchísimo del lugar que visites. Además, si realizas salidas con grupos abiertos tendrás la oportunidad de conocer a otras personas con las mismas inquietudes que tú, y fácilmente sacarás nuevas amistades.

En un trekking o travesías de varios días, pasas muchísimas horas con otras personas que no conoces, y la experiencia te permite conectar con ellas, conoceros, compartir aventuras.

A mí personalmente me gusta hacer la siguiente comparativa: ¿podrías visitar la Sagrada Familia sin un guía turístico? Por supuesto que sí, pero, ¿lo vivirías igual?  Seguro que si haces la visita con un guía profesional donde te cuente la historia y los detalles que se esconden en cada una de las paredes, y que te transmite su pasión en cada momento, es muy probable que vivas una experiencia totalmente diferente.

Qué te aporta un guía de montaña

Después de explicarte y ponerte en contexto la vida profesional del guía de montaña, quizás te preguntes si vale la pena pagar por sus servicios.

Imagínate que estás en casa, con tu familia, tu pareja o amigos, o en un viaje de jubilados. Estáis preparando una salida rural y tenéis varios días guardados para poder explorar el territorio, conocer el valle, visitar una ermita u observar plantas.

¿Vale la pena contratar una actividad guiada? 

Te detallo 9 puntos por los que valdría la pena:

  1. Diversión asegurada. Con un guía te lo vas a pasar bien, te vas a reír e incluso emocionar.
  2. Comodidad total. En una salida guiada al monte te vas a despreocupar de seguir el itinerario y tendrás apoyo en cualquier tramo complicado. Podrás disfrutar al 100% de la montaña.
  3. Seguridad. La formación y experiencia del guía permite afrontar y evitar cualquier situación de riesgo en la montaña. Además, disponen de conocimiento de primeros auxilios.
  4. Nuevos conocimientos. Un guía te va a enseñar a interpretar el entorno, así como las técnicas necesarias para progresar con seguridad.
  5. Educación ambiental. Reflexionarás sobre el impacto del ser humano en la naturaleza, como ayudar a salvaguardar nuestro entorno, etc.
  6. Privilegio. Con un guía recorrerás rincones poco frecuentados, descubrirás curiosidades y detalles que te pasarían desapercibidos.
  7. Pasión por la naturaleza. Tendrás una nueva perspectiva del territorio, de sus costumbres, tradiciones, de la gente.

En definitiva, en la montaña déjate guiar.

Espero que toda esta información te ayude a entender mejor la profesión de guía de montaña. ¿Has contratado ya a uno? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

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